EL GIGANTE ENAMORADO – (Cuento de verano).-

EL GIGANTE ENAMORADO – (Cuento de verano).-

María Teresa Echeverría Sánchez

Era una oscura noche de verano iluminada aquí y acullá por pequeños puntos de luz que titilaban en el cielo. La luna, convertida en apenas un diminuto gajo de limón, dormitaba complacida con la calma reinante. De repente, un soplido de plata pareció cortar el éter en dos trozos. Tal ímpetu llevaba aquel cuerpo estelar que en su loca carrera perdió algo de sí mismo. El pedazo incandescente cayó en un monte cercano a la playa. La hierba que lo cubría enseguida se incendió a la par que una débil llovizna de sirimiri cayó silenciosamente dejando ahogado el intento de quemar tan frondosa ondulación. De este modo nació un pequeño gigante: mezcla de tierra, agua y fuego estelar. Enseguida su corazón incandescente latió con ritmo de blues y la montaña se revolvió inquieta formando la silueta de un niño ciclópeo.

san patricks panoramica

Los habitantes de una mísera aldea, ubicada a los pies…

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LOS BESOS Y SU HISTORIA

LOS BESOS Y SU HISTORIA

Según la Real Academia de la Lengua, un beso es: “Tocar u oprimir con un movimiento de labios a alguien o algo como expresión de amor , deseo o reverencia , o como saludo “. El beso es un acto universal con el que expresamos deseo, amor y afecto. Ponemos en movimiento alrededor de 30 músculos de la cara, liberamos una gran cantidad de hormonas y aceleramos nuestro ritmo cardíaco.

Hoy día “besar” es un acto muy extendido, y aunque nos parezca un gesto de lo más normal, hay algunas culturas que no lo usan, por ejemplo los inuit o los japoneses. En la naturaleza, los únicos seres que se “besan” son los primates, primos hermanos nuestros. Pero ¿Cuándo el hombre comenzó a “besarse” con sus semejantes? A ciencia cierta no lo sabemos. Existen escritos y pinturas en la cultura hindú de hace unos 4000 años en las que aparecen reflejadas estas prácticas. En el Kamasutra existe un capítulo dedicado exclusivamente a los besos.

Según algunos historiadores, fue Alejandro Magno quien extendió esta costumbre. Los griegos se besaban en la boca entre hombres; más tarde los romanos evolucionaron en la forma de besar a sus semejantes haciendo las siguientes distinciones:

  1. El osculum – Un beso en la mejilla. Típico entre amigos.
  2. El basium – Un beso en los labios. Dedicado al esposo o esposa.
  3. El suavem – Un beso entre amantes.

Todos guardamos en nuestra memoria aquel beso que fue especial, quizá porque fue el primero, o lo dimos con el corazón, o el que nos decepcionó…

Los besos se han reflejado en la literatura, en la poesía, en la música y en el cine. Vamos a hacer un recordatorio de algunos de ellos:

El beso de Gustav Klimt (1907)
Los amantes de René Magritte (1928)
Romeo y Julieta de Frank Dicksee (1884)
El cumpleaños de Mark Chagall (1915)
El beso de Francesco Hayez (1859)
Pigmalión y Galatea de Jean León Gerome (1890)
Lo que el viento se llevó, película donde se besan los protagonistas
“Casablanca”, el beso de los protagonistas
El famoso beso que marcó el final de una guerra
el tierno beso de Et
Poema de Gabriela Mistral
Poema de Becquer
“Los besos son un mejor destino que la sabiduria” (E.E. Cummings)

“¿No es un beso el verdadero autógrafo del amor?” (Henry thophilus Finck.

Feliz día internacional del beso.

POEMAS ERÓTICOS

POEMAS ERÓTICOS

El erotismo es parte de nosotros mismos, lo llevamos a flor de piel o escondido en un rincón oscuro pero siempre está ahí, omnipresente. Escritores/as de todas las épocas lo describieron en sus líneas de mil formas, con más crudeza, ternura o deseo. En esta entrada vamos a desgranar algunos versos de poetas y poetisas que han dejado profunda huella en la literatura.

Comenzamos con el titulado “Fue Teresa a su majuelo” (anónimo)- Fragmento del romance que promete ser muy sugerente.


-¡Oh nabo de mi contento,
bendito el que os ha criado,
y bien haya la simiente
de que fuistes engendrado!
Echaros he en mi puchero,
entero y sin quebrantaros,
y para que no os peguéis,
procuraré menearos.
No quiero para mi olla
más especies ni recados;
sólo, para daros gusto,
os echaré dos garbanzos.
Y para que florezcáis
os iré yo regalando,
y os regaré algunas veces
con el agua de mi caño.
..

“Hombre desnudo de William Etty”

EL AMANTE IMAGINADO (T. Echeverría 2021)

Soñé con tu cuerpo deseado, hombre desconocido.

Te quité la ropa a trozos, ansiosa.

Mis ojos resbalaron por tu madurez desnuda, golosos,

hasta engancharse en tu enhiesto pincel, portentoso,

grueso, duro, viejo,

jugoso, vivo, gozoso.

Pintó mi boca de colores,

dibujó dos montañas de níveos pezones

y un valle oscuro en el que esconderse un rato .

Explotó en un arco iris de lluvia, loca,

salpicando lechoso placer de gotas

en  labios, lengua y manos.

Los suspiros de anhelo

cayeron amontonados en el suelo,

los besos no dados

se quedaron en las sábanas, enredados,

mezclados con los sueños no cumplidos,

que nunca tuvieron alas y, aun así, volaron.

El beso de Rodin

DOS CUERPOS .- Octavio Paz (1914-1998)

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

Boucher – 1740

PIENSO EN TU SEXO – César Vallejo (1892-1938)

Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.

Pienso en tu sexo, surco más prolífico
y armonioso que el vientre de la sombra,
aunque la muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh Conciencia,
pienso, si, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.

Oh escándalo de miel de los crepúsculos.
Oh estruendo mudo.

¡Odumodneurtse!

Leda y el cisne de Rubens

CUERPO DE MUJER de Pablo Neruda (1904 – 1973)

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

El beso de Klimt

ORACIÓN – Juan Gelmán (1930 – 2014)

Habítame, penétrame.

Sea tu sangre una con mi sangre.

Tu boca entre a mi boca.

Tu corazón agrande el mío hasta estallar.

Desgárrame.

Caigas entera en mis entrañas.

Anden tus manos en mis manos.

Tus pies caminen en mis pies, tus pies. Árdeme, árdeme.

Cólmeme tu dulzura.

Báñeme tu saliva el paladar.

Estés en mí como está la madera en el palito.

Que ya no puedo así, con esta sed quemándome.

Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.

El beso de Toulouse-Lautrec

OTRA VEZ AMARILIS – Márgara Sáenz

El tiempo ha pasado y vuelves a mi memoria.

Tu auto trepando hacia la sierra, la CreamRica
¿recuerdas?, volteando a la derecha, todos
esos moteles.

Entonces éramos nosotros; no tú, no yo. Me quiérote
te gózame, me amándonos, decíamos.

¿A quién llevas ahora? Contigo entre las piernas
¿quién pega alaridos y triza los espejos
donde nos repetíamos bestiales y dulcísimos?

¿Qué otro vientre recibe tu miel mía, peruano? Di
qué frívola puta, qué sórdida hipócrita limeña,
qué casada cuidadosa del cornudo.

Hijo de perra, ¿lo haces? Pero allí no, nunca, con
nadie vuelvas a la habitación 35. Que se te
muera para siempre, que se te pudra si regresas.

Una vez dije allí no ¿recuerdas?, dije después
donde quieras. Tú me observabas igual que un
entomólogo, eras un médico lascivo examinando
una muchacha muerta de amor: no hables, eres
una muñeca, un cuerpo sin voluntad, y me
tocabas probándome y fui durazno de esos
que se abren con la mano.

Un durazno, dijiste a mis espaldas, a la luz de la
tarde, separando con suavidad mis carnes,
descubriendo lo que ni yo conozco, mi zona
más oscura, la que guarda esa caricia atroz,
obscena y tuya que no olvido.

Júralo: no has de volver a esa cama con nadie. Me
has negado tu cuerpo, el que gustaba mirar
impúdico y erecto viniendo a mí, el tuyo que
era el mío. Concédeme eso entonces: anda a
otro sitio a hacer tus porquerías.

O vuelve a la habitación 35. El tiempo ha pasado,
ya no hay sino recuerdos y Amarilis qué puede
sino juntar palabras. Ahora somos tú y yo, no
existe más nosotros. Uno y uno, dos solos: yo
y esa mierda que tú soy y yo añoras, desgraciado.

Serpientes de Klimt

Fragmento de un poema de Frida Varina Ramos (1960)

“Me dejo tocar por ti
en las calles
enfrente de todos
semi-desnuda
oprimes alguna parte infinita de mi orgasmo

Y una vez más
tu sexo afilado
está aquí
abriéndome los labios”.

Romeo y Julieta de Frank Dicksee

POEMA 12 – Oliverio Girondo (1881 – 1967)

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.

La nieta de la Trini de Julio Romero de Torres

DESNUDA – Roque Daltón (1935 -1975)

Amo tu desnudez
porque desnuda me bebes con los poros,
como hace el agua
cuando entre sus paredes me sumerjo.

Tu desnudez derriba con su calor los límites,
me abre todas las puertas para que te adivine,
me toma de la mano como a un niño perdido
que en ti dejara quieta su edad y sus preguntas.

Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo
pasa a ser mi universo, el credo que se nutre;
la aromática lámpara que alzo estando ciego
cuando junto a la sombras los deseos me ladran.

Cuando te me desnudas con los ojos cerrados
cabes en una copa vecina de mi lengua,
cabes entre mis manos como el pan necesario,
cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.
El día en que te mueras te enterraré desnuda
para que limpio sea tu reparto en la tierra,
para poder besarte la piel en los caminos,
trenzarte en cada río los cabellos dispersos.

El día en que te mueras te enterraré desnuda,
como cuando naciste de nuevo entre mis piernas.


LUCÍA MARTÍNEZ – EROS CON BASTÓN – Federico García Lorca

Lucía Martínez.
Umbría de seda roja.

Tus muslos como la tarde
van de la luz a la sombra.
Los azabaches recónditos
oscurecen tus magnolias.

Aquí estoy, Lucía Martínez.
Vengo a consumir tu boca
y a arrastrarle del cabello
en madrugada de conchas.

Porque quiero, y porque puedo.
Umbría de seda roja.

Espero que esta selección os haya gustado. No olvidéis que la lectura acompaña, consuela, instruye y te mantine vivo/a.

Teresa Echeverría, escritora.

Hablemos de momias

Hablemos de momias

Con el desfile de momias reales que tuvo lugar en El Cairo vuelve este tema a la actualidad que, sin duda, nos parece atractivo por la mezcla de curiosidad y morbo que nos produce al observarlas “vivas” después de miles de años.

En primer lugar hablamos de las ya muy conocidas momias egipcias, a las que se sometía a un proceso de momificación artificial. Unas de las más conocidas son la del Gran Ramsés y también la de Tutankamón.

El proceso de momificación egipcio duraba unos cuarenta días. Los cuerpos se vaciaban de vísceras, que se desecaban en natrón y, ya secas, se guardaban en recipientes anejos al cuerpo, menos el corazón que se conservaba en su lugar. El cerebro se sacaba mediante un gancho a través de la nariz. Nada más ser eviscerados los cadáveres se sumergían en sales de natrón para desecarlos. Pasadas las seis semanas reglamentarias, se sacaban de las cubetas de sales y después de realizar la ceremonia de apertura de la boca, con la que se le daba vida a los muertos, se procedía a vendarlos con lino, colocando en lugares estratégicos de su anatomia ciertos amuletos de protección. Así quedaban listos para la vida eterna.

Qué poco imaginaban las susodichas momias que terminarían en museos, luciendo sus intimidades a la vista de cualquiera… pobres.

Otro ejemplo de momificación artificial, realizada con una técnica muy sofisticada, la encontramos en unas momias consideradas como las más antiguas halladas en Chinchorro (Chile), datadas del 5050 a C. (momias negras, rojas y con vendajes), un método utilizado por un antiguo pueblo de pescadores: todas las momias compartieron similitudes al ser enterradas, como el uso de peluca, mascarilla facial y palos para reforzar el cuerpo. En cada caso, la práctica mortuoria consistió en descuerar (quitar la piel del cadáver), eviscerar y secar con fuego o cenizas los cuerpos, para luego rellenarlos y modelarlos con arcilla, lana y fibra vegetal. Una vez terminado este proceso, volvían a colocarles su piel.

En el caso de Otzi, no intervino la mano humana, el hombre fue conservado entre hielo en Los Alpes, datado entre 3300-3200 a C. De unos 45 años, 1,65 de altura y unos 61 años. Murió desangrado por la herida de una flecha. Llevaba gorro, un hacha de cobre, una piedra para encender fuego, cuchillo y flechas; o sea, que iba muy bien equipado para aguantar el frío.

Otro ejemplo de momificación natural lo hallamos en este bebe peruano, conocido como el Niño de Detmold, de unos diez meses de edad, y que murió hace 6500 años. Su postura es fetal, brazos cruzados, ojos cerrados, envuelto en lino y con un amuleto de protección. Murió a consecuencia de una insuficiencia cardíaca.

Pobre chiquitín, inspira toda la ternura del mundo.

Aquí en España, concretamente en un pueblo de Zaragoza llamado Quinto, encontramos un museo de momias. Estos cadáveres se han conservado de forma natural al estar enterrados en una edificación con escaso índice de humedad. Fueron encontrados en unas obras de remodelación de una iglesia de estilo mudéjar del siglo XV, hoy desacralizada. Se hallaron alrededor de treinta momias, de las cuales quince están en un perfecto estado de conservación, incluso en algunas de ellas se pueden ver las pestañas y el peinado que lucían en la época. Los cuerpos están datados entre el XVIII y XIX. Las indumentarias bastante bien conservadas dan testimonio de la moda de aquellos siglos. Estas momias se exponen en el museo de las Momias de Quinto, por si alguien desea ir a visitarlas. El pueblo está repleto de historia y merece la pena ir hasta allí.

Increíble la conservación sin mediar productos para momificarlos.

Entre la fascinación que nos causan las momias, vivo recordatorio de nuestra caducidad humana, os dejo con unas lecturas relacionadas con ellas.

En mi libro “Relatos inquietantes de la nube”, hay dos historias que tienen momias como protagonistas, el primero es el de “Dioses olvidados”, y el segundo “La feria de las antigüedades”. Lo podréis encontrar en Amazon. (el enlace aparece encima del libro).

Otro de mis libros está inspirado en las momias de Qilakitsoq (Groenlandia) datadas en el siglo XV, concretamente en el conjunto de ocho momias entre las que aparece un bebé que fue enterrado vivo con su madre.Terrible ¿verdad? os dejo la foto que me impactó de tal manera que quise plasmarla en mi novela.

Me refiero al segundo libro de la trilogía de Zeru la detective llamado “Zeru y la magia de los inuit”. Está en Amazon y el enlace aparece al hacer clic en la fotografía.

Espero que este post os haya parecido interesante. Felices lecturas.

Teresa Echeverría

Rituales, pócimas y cosas de brujas

Estoy escribiendo una novela sobre este tema y he encontrado información en internet en relación con los rituales que se siguen para conseguir a la persona amada, alcanzar la fortuna y la felicidad. Aquí os dejo un resumen de mis nuevas destrezas.

CARTAS DEL TAROT

En primer lugar he realizado una tirada de cartas del tarot, TIRADA DE LA CRUZ CELTA, pensando en el signo de este mes que es Aries. No soy experta, ni mucho menos, pero sí que he acertado muchas cosas en tiradas anteriores hechas a mis amistades. Esto es lo que los nacidos en Aries (21 de marzo – al 19 de abril) van a vivir en este mes: tu generosidad y dignidad para guardar secretos del pasado, para respetar a esa persona tan especial para ti, ha dado un giro inesperado. Has traicionado a alguien a quien amas de verdad y el sentido de culpabilidad no te deja en paz ni un segundo. Vas a asumir el dolor que has ocasionado a esa persona tan especial por tu imprudencia y atolondramiento. Encontrarás consuelo reforzando tus raíces con la naturaleza o desahogándote con alguien que siempre te da muy buenos consejos. Al final lograrás pasar esta etapa de malestar y te sentirás mucho mejor. ¡Ánimo Aries, tú puedes!

Las preocupaciones, rencillas y grandes problemas quedan en el pasado (carta de la izquierda). Sentirás dentro de tí una serenidad especial, fuerza emocional y recuperarás la esperanza de ser feliz. (cartas de la Estrella y la Fuerza) Con tu fuerza interior brillando como una estrella serás capaz de conquistar el amor que siempre has ansiado. Si tienes pareja, vivirás una temporada de equilibrio y felicidad. Recuerda, amigo/a Piscis que te hallas en un momento decisivo de tu vida, aprovecha tu poder personal para lograr tus sueños. (Carta del mago, el que todo lo puede).

Dejando atrás el tarot ahora nos adentramos en el terreno de los hechizos y pócimas.

HECHIZO DE AUTOAMOR

Usando un poco la lógica, es imposible lograr un buen fin en el asunto que queráis emprender, amor, trabajo, viajes, etc. si vuestra autoestima está dañada. (Suele estarlo después de una ruptura en una relación). Vamos a reparar nuestro espacio interior haciendo uso de unas cuantas palabras y alguna que otra pócima.

En esta imagen de La chica triste de Depositophotos nos vemos retratados/as cuando el amor nos abandona.

Nuestro ritual diario para vencer esa tristeza debe incluir auto-abrazos, decirnos cosas bonitas, y mimar nuestra piel, esa capa que es tan sensorial. Pasamos a extender por nuestro cuerpo aceite de almendras al que previamente le hemos añadido 10 gotas de aceite esencial de rosa, 7 de sándalo y 3 de cardamomo. Nos tomamos tiempo para extenderlo por todo el cuerpo. Después preparamos una infusión que os cuento a continuación para lograr que el bienestar experimentado en nuestra piel igualmente llegue muy dentro de nosotros : pétalos de rosa, una vaina de vainilla picada, 7 gotas de agua de rosas, 1 cucharada de hojas de escaramujo y otra de rooibos. Lo pones todo en una tetera con agua hirviendo durante 10 minutos y, antes de tomarnos la poción, colocamos las manos encima de la taza y la bendecimos con nuestras mejores vibraciones

Para que la experiencia sea completo debes añadir a lo anterior un ritual sensorial, que ayudará a interiorizar más esa serenidad que buscamos. A la par que bebemos la infusión anterior, inhalamos aceites esenciales: para esto preparamos en un mortero una pizca de pétalos secos de rosa, un poco de galangal en polvo (es una raíz de la familia del jengibre pero con otro sabor) y otro poco de sándalo en polvo. Bien machado le añadimos tres gotitas de aceite esencial de clavo. Encendemos un disco de carbón en un plato resistente al calor y lo rellenamos con la mezcla para quemarla. Durante el proceso nos colocamos delante de un espejo y repetimos lo mucho que nos queremos, y nos decimos cosas bonitas.

Completado este ritual, que debe ser diario, no lo olvidéis, pasamos a la preparación de pócimas.

PRIMERA PÓCIMA DE SEDUCCIÓN

Ya hemos dado el primer paso para conseguir nuestra meta: sentirnos bien. Dicho lo cual ahora pasaremos a realizar un ritual de seducción y magia sexual para acercarnos a esa persona que nos ha enamorado. En esta ocasión reuniremos los siguientes ingredientes:

Esta en concreto es para que vuelvas loco/a a quien amas: infusiona en agua hirviendo dos pizcas de pétalos secos de rosas, dos vainas de cardamomo machacadas (hay que dejarlas en remojo la noche anterior), dos cucharaditas de hojas de hierba damiana y añádele canela molida y miel a tu gusto antes de bebértela

Y si deseas que tu amante quede totalmente a tu merced, coloca un cristal de cuarzo ahumado y otro de coralina roja debajo de la almohada o escribe su nombre en un papel, esparce por encima un poco de guindilla en polvo y enciende una vela roja al lado. (Según dicen los resultados son espectaculares).

SEGUNDO RITUAL DE SEDUCCIÓN.-

Fotos unidas con cordones rojos (tradición japonesa)

Materiales

  • Cordones rojos que sean lo suficientemente fuertes para sujetar las fotos.
  • Fotografías de un tamaño pequeño (una tuya y una de tu enamorada/o).
  • Una caja de cartón o un cofre.

Pasos a seguir

  • Para este procedimiento, deberás escribir en las fotos los nombres de los dos, junto con sus fechas de nacimiento.
  • Une las dos fotografías, bien sea de frente o de espalda y átalas con el cordón rojo, dando unas tres vueltas sobre ellas.
  • Colócalas en el cofre o la caja y ciérralo muy bien con el cordón. Luego, vas a repetir la siguiente oración: “que el universo me ayude a conquistar su corazón y a mantenernos unidos para siempre”.
  • Por último, coloca el cofre debajo de la cama o entiérralo en el jardín (si posees uno). Muy efectivo; en cuestión de segundos, tu amor estará rogando estar siempre a tu lado.

TERCER RITUAL DE AMARRE.-

La oración combinada con la energía cósmica.

Materiales

  • Es necesario que te inventes tu mismo/a una oración que esté dirigida a los planetas, a las estrellas, al universo… (es importante que no la copies de internet o de un libro).
  • Una vela.
  • Buscar un rincón tranquilo del hogar que posea luz blanquecina.

Pasos a seguir

  • Debes estar completamente relajado, cerrar tus ojos y dejar que el silencio lo llene todo. Puedes pasar horas o incluso minutos, hasta que te sientas en un estado adecuado para proceder a invocar al amado/a.
  • Debes sentarte frente a un rincón en el suelo y poner la vela en el mismo.
  • Cuando enciendas la vela, iras recitando tu oración.
  • Repite la oración unas 3 veces y listo. Con estos elementales pasos, podrás conseguir la oportunidad de conquistar a esa persona que te interesa.
  • Nota: cada vez que estés recitando la oración, tienes que estar pensando en la persona que es dueña de tu corazón, en absoluta concentración.

CUARTO RITUAL DE AMARRE .- ( este es uno de los más fuertes para las parejas que al principio se adoraban y ahora se han enfriado)

Velas rojas y ropa interior

Materiales

  • 3 Velas rojas o en su defecto rosadas.
  • Papel y bolígrafo (rojo de ser posible).
  • Una prenda de ropa interior de tu pareja.
  • Escarcha roja (opcional) (la puedes conseguir en los bazares y tiendas de manualidades).
  • Miel.

Pasos a seguir

  • Toma un barreño e introduce la ropa interior de tu pareja y vierte sobre ella la escarcha, la miel y el papel con vuestros nombres. Rellena con un poco de agua para que todo se integre mejor.
  • Luego, ubica el envase o barreño en un rincón de la casa que sea tranquilo.
  • Alrededor del envase, coloca las tres velas (sin importar sus posiciones) y déjalas encendidas toda la noche. (Cuidado con los incendios)

Al día siguiente, saca la prenda del barreño y tiéndela a secar al aire libre. Luego, puedes colocarla en su sitio de origen, sin que se tu pareja se de cuenta. Al cabo de unos días, todo mejorará entre vosotros (eso espero).

QUINTO – CONJURO 1

Los conjuros que de verdad sirven, son aquellos que se realizan en un ambiente natural

Todo lo que tiene que ver con los astros y el universo es influyente. En este sentido, es lógico pensar que toda la naturaleza tiene una gran efectividad a la hora de realizar cualquier ritual espiritual. Así que, en esta ocasión vamos a realizar un conjuro que incluirá estos elementos:

Materiales

  • Utiliza flores naturales de los colores que quieras.
  • Vaso de agua.
  • Una vela blanca.
  • Rezos a los arcángeles. (Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel, Raguel, Sariel, Remiel).
  • Nombre de tu amante.

Pasos a seguir

  • Debes trasladarte a un lugar, donde la naturaleza esté en su máxima expresión; puede ser un parque o incluso una montaña, donde el rumor del agua nos acompañe.
  • Escoge un espacio en el cual tengas privacidad y te sientas cómodo.
  • Pon el vaso de agua en un sitio acogedor y al frente de él, enciende la vela.
  • Utiliza los pétalos de las flores para llenar todo el entorno con ellas.
  • Realiza los rezos a los arcángeles, dirigidos a obtener el cariño y afecto que necesitas. Si puedes rezarle al ángel de tu guarda, será mucho más efectivo.

Este ritual también, es utilizado para la elevación de energías. Sin embargo, se recomienda especialmente para el amor, porque una vez que tus fuerzas estén altas, entonces, podrás conseguir a la persona que amas.

SEXTO: AMARRE DE AMOR COMBINADO

En este ritual combinaremos las velas en forma diferente a las utilizadas con anterioridad.

Materiales

  • Miel.
  • 5 o más Velas de todos los colores.
  • El nombre de tu amado/a.
  • Cordón rojo.

Pasos a seguir

  • Lo primero que harás, será unir todas la velas (pueden ser mínimo cinco), con el cordón rojo; únelas de tal forma, que todas queden conectadas.
  • Vierte sobre ellas la miel con un pincel; una cantidad necesaria para que todas queden embadurnadas. Mientras que realizas este procedimiento, ve repitiendo en voz alta, el nombre de tu amado y el tuyo. Haz este proceso durante unos 15 minutos.
  • Luego, lava las velas con agua y desátalas.
  • Deja que sequen y al cabo de unos minutos, procede a colocarlas en una esquina de tu hogar. Un lugar donde puedan reposar toda la noche, hasta consumirse. (Cuídado con los incendios por favor).
  • Al día siguiente, sólo debes comprobar que todas se hayan consumido y listo. Recomendación: este ritual debe realizarse, al menos dos veces por mes para que tenga un efecto inmediato y perdure en el tiempo.
  • Nota: si quieres hacer una carta con todos tus sentimientos y dejarla durante la noche cerca de las velas, puedes hacerlo, luego procederás a quemarla.

SÉPTIMO – RITUAL DE AMARRE CON EL SOL DE TESTIGO

Deja que la vida te sorprenda, con un hechizo de cariño a la luz del sol

Materiales

  • Una vela blanca.
  • Escoger un lugar tranquilo, donde la naturaleza se despliegue, como por ejemplo: un árbol o un parque.
  • Papel y lápiz.
  • Debes conocer la fecha de nacimiento y nombre completo de tu enamorado. (Importante).

Pasos a seguir

  • En el lugar donde quieres llevar a cabo tu ritual, debes escoger una hora del día entre las 12 y las 3 de la tarde.
  • Coloca el nombre, tanto de tu amado/a como el tuyo y también, escribe las respectivas fechas de nacimiento en un papel. Esta hoja la vas a cerrar y átala con un cordón rojo.
  • En este punto, el ritual estará a medio hacer, lo siguiente será tomar la vela y ponerla sobre la tierra, allí la encenderás y coloca el papel a un lado.
  • Le pedirás al astro rey – el sol-, que te ayude a traer todo el amor de esa persona hacia ti y que se fije en tus buenos sentimientos. Para que esto tenga más efecto, puedes rociar perfume de flores y chascar los dedos, mientras haces tus peticiones.
  • Este es uno de los hechizos y conjuros de amor que más tiene efecto y que se utilizan para mantener la relación estable y también, llamar la atención de esa persona que no ve tus sentimientos.

OCTAVO – AMARRE DE AMOR CON ROSAS ROJAS

En este caso la fuerza del ritual recaerá en las rosas, símbolo de amor. Repararás tu relación con tu ex-novio/a y todo volverá a fluir en armonía.

Materiales

  • Cinco rosas rojas.
  • Aceite.
  • Un barreño o tazón grande.
  • Agua.
  • Esencia de colonia fresca.
  • El nombre completo de tu amado.

Pasos a seguir

  • Lo primero que debes hacer es tomar el barreño y llenarlo de agua.
  • En este recipiente vas a poner una cuchara de aceite de vegetal, las rosas y lo mezclarás.
  • Vierte la esencia de colonia a lo anterior.
  • En un papel, anota el nombre completo de tu amado/a y deposítalo en el agua.
  • Bate todo muy bien, hasta que quede bien diluido. Luego, deja reposar por unas dos horas.
  • Una vez que la mezcla esté terminada, puedes colocarla encima de tu cuerpo a la hora del baño.
  • Mientras el líquido fluye, repetirás las siguientes palabras: “que me ame sólo a mí, que me vea sólo a mí, que sea sólo mío/a” y listo. Luego, lleva a cabo tu rutina de baño normal.
  • Este método sirve sobre todo para lograr que tu pareja sea fiel y se mantenga a tu lado a pesar de todo. Es ideal que se realice en ocasiones especiales o en fechas importantes para la pareja. Se recomienda realizarla una vez al mes para obtener mejores resultados y que sea más eficaz.

¿Cuáles son las consecuencias de los amarres y conjuros de amor y cómo hacer cuando no funcionan?

Te preguntarás ¿cuáles son las consecuencias que pueden surgir de la realización de los amarres de amor? La respuesta es evidente: si trabajas con magia blanca, ninguno de estos conjuros podrían resultar mal, siempre y cuando tus intenciones sean positivas.

Estos son unos ejemplos de magia blanca que he hallado en algunas de las páginas de internet que existen para tal fin. En resumen, la mejor magia para mí es la que crea uno mismo. Cada uno de nosotros tiene un poder inimaginable, si decides conseguir el amor de alguien, tu empeñó tendrá recompensa. Sé tu mismo/a y sobre todo obra con sinceridad y amor, esa es la clave principal, lo demás llegará poco a poco.


He encontrado en mi biblioteca este libro de Katherine Howe, trata sobre brujas y hechizos.

EL LIBRO DE LOS HECHIZOS: ” Connie Goodwin se ve obligada a vaciar la casa de su abuela en Marblehead, junto a Salem. que su madre desea vender. En el caserón Connie descubre, entre trastos viejos, una vieja bíblia y una llave, la cual esconde un pappel con una extraña inscripción. Su hallazgo la pondrá sobre la pista de Deliverance Dane, una mujer que fue condenada duerante los juicios por brujería de Salem de 1692 y de su libro de recetas, un antiguo manual de brujas. Connie pronto descubre en sus investigaciones la realidad de aquellas mujeres, víctimas de la moralidad de aquellos siglos, y el poder que encierra el ejemplar que está en sus manos”.

La autora Katherine Howe (1977), es historiadora y escritora norteamericana nacida en Texas. Está emparentada con dos de las brujas acusadas en los juicios de Salem de 1692, descubrimiento que hizo en la adolescencia y que ha marcado su trayectoria académica y literaria.

Es un libro entretenido, dando una vision de aquellas mujeres que se salían del canon establecido por la rígida sociedad del siglo XVII y que fueron castigadas por ello. Recomendable para los amantes del ocultismo, brujería y hechos históricos relacionados con estos temas.

La última recomendación es: no dejéis de leer.

MARÍA TERESA ECHEVERRÍA SÁNCHEZ

Julio Verne y el oro de la bahía de Vigo

Julio Verne y el oro de la bahía de Vigo

Julio Verne, escritor francés (1828-1905) que se hizo famoso por sus libros de aventuras que muchos de nosotros hemos leído, se inspiró en la bahía de Vigo (Pontevedra – Galicia) para escribir el capítulo 8 titulado: “La bahía de Vigo” de su novela “Veinte mil leguas de viaje submarino”

En dicho capítulo el Nautilus navega por la ría de Vigo con el fin de aprovisionarse del oro escondido en la multitud de galeones españoles hundidos en la famosa batalla de Rande.

En 1702 un grupo de galeones españoles prodecedentes de las Indias y con sus vientres llenos de oro y tesoros increíbles se aproxima a Vigo para descargar el precioso botín. En su largo periplo desde costas americanas son protegidos por la armada francesa. Los corsarios anglo-holandeses se percatan de su presencia en la bahía y atacan los barcos con saña, destrozándolos y enviándolos al fondo de la bahía. Al parecer la mayoría de las riquezas ya habían sido descargadas.

Verne, gran estudioso de la historia, entre otras muchas disciplinas, aprovecha este hecho histórico para introducirlo en su famosa novela.

Asalto a un galeón español (National Geographic)
Batalla de Vigo (1702) Ludolf Backhuysen

Julio Verne conoció esta ciudad española después de escribir su libro. La visitó dos veces a lo largo de su vida, la primera en 1878 y la segunda en 1884. Escribió a su amigo Duval lo siguiente con respecto a lo que veía: “No podéis imaginar nada más admirable que esta bahía de Vigo, lago inmenso rodeado de montañas”.

Le encantaba ir a tomar café a la Plaza de la Constitución, pasear por sus calles empinadas y admirar el paisaje mezcla de mar, río y montaña.

La escultura de Verne en Vigo, huella imborrable de su paso por dicha ciudad.

Es legendaria la leyenda del oro que aún sigue enterrado en el fondo de la bahía, esperando que algún intrépido aventurero/ra lo rescate.

Como véis la lectura de un libro da vida a la historia que se creó en la cabeza del escritor.

Disfrutad de esta esperiencia, leer es vivir.

María Teresa Echeverría Sánchez

El devorador de almas (Cuento de primavera)

El devorador de almas (Cuento de primavera)

Un estruendo cósmico asoló la constelación de Géminis. El conjunto de estrellas anudadas entre sí desde el principio de los tiempos, fue asolado con un soplo de fuego y viento.

Lo único que se salvó de aquella devastación resultó ser la estrella que unía las manos de los gemelos cósmicos en un solo ser. El cuerpo celeste salió despedido de su lugar y ganó velocidad moviéndose por el espacio con ligereza inimaginable. Finalmente redujo su empuje y se vio atraído por un planeta acuoso. La estrella, al cruzar la atmósfera, se resquebrajó en dos partes iguales que cayeron en un bosque inmenso, una al norte y la otra al sur, separadas entre sí por cientos de kilómetros.

Cuando el polvo del estruendo se aquietó, y antes de que los pedazos estelares se desintegraran, surgieron de los escombros dos lenguas de gas, una verde y otra azul que deambularon por aquel espacio umbrío que les era desconocido.

La lengua azul husmeó el aire con deleite y sintió un hambre terrible, pero no tenía boca para alimentarse. No echó de menos en ningún momento a la porción que había sido parte de su ser. Al contrario, estaba encantada con ese nuevo universo. Oyó un extraño sonido surgir de la densa arboleda. Se encaminó hacia allí para descubrir al autor de tan extraordinario ruido. Era un fauno de grandes cuernos, torso musculado, pelo negrísimo, patas poderosas y ojos enormes. Ese ser majestuoso dejó de emitir sonidos repentinamente para llevarse a la boca unas cuantas fresas silvestres; acto seguido masticó unas jugosas bayas y, por último, bebió agua fresquísima de un arroyo cristalino. El gas azul se quedó prendado de tan exquisita criatura y decidió adueñarse de su brioso cuerpo. Gozando con su nuevo aspecto, comió y devoró frutos secos, flores dulces que masticaba a puñados, a las que siguieron unos cuantos panales de miel. Con la panza a reventar se tumbó en la hojarasca mullida y se durmió plácidamente.

A kilómetros de allí el gas verde anduvo despacio por esa porción de bosque olisqueando la zona. Sintió una punzada de abandono, como si le faltara algo de sí mismo. Le invadió la desolación y se acurrucó en el hueco de un árbol. Gimiendo se durmió. El sonido de una voz amable le despertó. A la orilla de una vasta fuente que vertía sus aguas en un lago, una xana sentada en una piedra cantaba peinándose los cabellos. Con dedos blancos y suaves recogió los que habían quedado prendidos en su peine de oro e hizo una madeja que refulgió de luz. Con su tesoro en la mano abandonó el lago dirigiéndose a una casita hecha de cortezas de árbol. La xana sacó su telar, y en la urdimbre el gas verde pudo observar unos metros de tejido, de mil colores, fulgurando sin cesar. Esta añadió su madeja de pelo a las muchas que tenía allí guardadas. El gas verde se sintió tan atraído por aquel ser que decidió habitarlo de forma permanente. De inmediato se halló tejiendo aquella tela fantástica, y se sintió dichosa.

El fauno despertó feliz. Su hambre se había avivado de nuevo. Comió sin parar durante horas, probando los deliciosos frutos que el bosque le ofrecía. Al correr de los días asoló las zonas próximas dejando sin comida a ciervos, pájaros y otros habitantes del lugar. El hambre le hizo mascar un escarabajo que crujió entre sus dientes; más tarde devoró huevos de pájaro, de rana, de serpiente y hasta un pequeño pajarillo que cogió al vuelo. Aquellos alimentos los saboreó con deleite sin hacer ninguna pausa, hasta que la luz del sol se escondió entre las sombras de la noche.

Al encontrar tan poca comida en sus terrenos, se adentró en la parte más densa de la arboleda. Allí los troncos se entrecruzaban unos con otros, el aire se respiraba más denso y el olor cambió a pútrido, como si la zona que le rodeaba se hallara en descomposición. No le desagradó en absoluto, muy al contrario, halló babosas y criaturas escurridizas a las que devorar. Tanto comió que su estómago se ensanchó y los brazos y piernas adquirieron fuerza descomunal. Comenzó a cazar alimañas cada vez más grandes y las devoraba con fruición. Su piel se tornó más oscura y sus ojos adquirieron un brillo azulado que le permitía ver con total claridad en la negrura de la fronda.

Un día cazó un basilisco y comenzó a masticarlo lentamente. El veneno que portaba el animal en su interior no le mató al deglutirlo, contrariamente a lo esperazo, la ponzoñosa carne reforzó su resistencia a cualquier otro alimento por muy tóxico que fuera. Tuvo para varios días de festín con el cuerpo de aquel ser y disfrutó masticando hasta las correosas alas que la gruesa serpiente poseía en su lomo.

La xana continuó tejiendo en el telar de sueños sus lienzos más bellos, que hablaban de agua y viento, de cielos nocturnos con estrellas refulgiendo. Llegó un momento que los ovillos almacenados se acabaron, que se hartó de tejer sus cabellos. Comenzó a recolectar plumas de muchos colores, telas de araña, cortezas flexibles, escamas de pez,  el croar de las ranas y algún que otro trino de pájaro.

Su nuevo tejido tenía texturas de seda y palabras contadas, que sujetaba con hilos de estrellas. Y mientras trabajaba así cantaba:

Hilo de oro

hilo de plata

mis dedos tejen

la luna y la escarcha.

Continuó bordando y urdiendo en su telar mientras los años corrían sin freno a la par que sus dedos. Muy dentro de sí, la soledad tarareaba un estribillo de tristes acordes y de vacíos huecos.

El fauno halló compañía, no la más acertada para un habitante de las praderas verdes. Con el primero que tropezó fue con Ganeko, señor de la noche, un ente cruel y sanguinario. Luego llegó Gailán, gato enorme con faz humana, fauces de león y ojos malévolos; más tarde se unió al grupo un dragón de siete cabezas llamado Herensuge. Con ellos perdió su alma y se llenó de negrura, de pestilente ponzoña que descomponía la vida.

Entre tan amena compañía cazaron a la serpiente Horpi y le robaron su perla mágica. Se comieron a Tarasca, ofidio gigantesco, que llevaba dentro de sí las tormentas y vientos más destructivos.

Cuando terminaron de aniquilar la fauna allí existente, resultó temerario estar en tan terrible sociedad. La posibilidad de ser engullido por uno de los compañeros llegó a ser certeza cuando Gailán se convirtió en comida y cena de aquel día.

El fauno huyó con el viento de Tarasca soplando en sus venas, y ayudado de sus fuertes patas traseras abandonó el siniestro bosque para retornar a las verdes praderas de hierba alta, y a las flores de mil colores.

Tarasca (Terranova) antigua celebración madrileña del Corpus Chirsti

Recuperó la flauta que un día oyera tocar y se hizo un experto en componer melodías tan dulces como el jarabe de arce. Y así, casi sin querer, llegó hasta su boca algo que jamás debería haber probado. Su dulce melodía atrajo a una vieja lamia moribunda que mirándole a los ojos exhaló su último suspiro. De sus labios el fauno vio salir el alma de la finada y, ni corto ni perezoso, la cogió al vuelo y la masticó ruidosamente. El jugo resultante le condujo muy alto, tanto que le pareció tocar los dedos de los dioses. Cuando aterrizó de su viaje astral, no quiso ningún alimento que no fuera el que había probado. Se dedicó en conciencia a perfeccionar su dulce lamento en la flauta para atraer seres blancos, anjanas, mouras y lamias y adueñarse de sus almas.

A través de los años, cientos de almas fueron devoradas por el fauno que encontraba especial placer en cocinar algunas de ellas, o filetear otras. Unas las comía crudas y calientes recién arrancadas de sus víctimas; otras las guardaba para masticarlas secas y crujientes o para freírlas en manteca de karité.

Un buen día en su fuero interno notó una picadura, como si un veneno le estuviera corroyendo los entresijos. Se preguntó qué sería aquella sensación desconocida: se trataba de soledad, amarga y áspera como la lija.

Tanto comió que acabó con la mayoría de las hadas del entorno. Tuvo que explorar nuevas tierras. Un buen día apareció en una gran laguna. A lo lejos atisbó la figura de una xana tejiendo sin parar una tela tan relumbrante como el sol. Y la oyó cantar:

Mariposas de luz,

plumas de escarcha,

mis manos tejen

sonrisas que cantan.

De inmediato se aplicó a tocar la flauta poniendo todo su empeño en hacer la más dulce y tierna melodía que jamás interpretara. La tejedora dejó su trabajo y miró al otro lado de la laguna. La figura de un enorme fauno, oscuro y de redonda panza se recortó nítida en la distancia. Vio su pelo blanco, los músculos caídos y la sonrisa lobuna de blancos dientes. Sintió un escalofrío de terror y una nostalgia descomunal al mismo tiempo en su tierna alma. No sabiendo cómo lidiar con aquello, se refugió en su telar e ignoró al fauno.

La sonrisa del fauno se deshizo. Tenía que conseguir el alma de aquella xana al precio que fuera, no podía apartar sus ojos de ella. Nunca le había pasado con ninguna otra presa. La xana se convirtió en una obsesión, no podía pensar en otra cosa. Estuvo estudiando la forma de cruzar la laguna para llegar a ella, pero era muy extensa y estaba habitada por grandes monstruos marinos que, de vez en cuando, saltaban y emitían graznidos siniestros y no se atrevió a moverse de su ribera. Debía procurar atraerla hasta su orilla. Comenzó a enviarle barquitos de papel que estallaban en bellos sonidos cuando atracaban en el puerto contrario. La xana no hizo caso de aquello, a pesar de la gran cantidad de barquitos que se agolpaban cerca de ella emitiendo una melodía única y llena de dolor. Al fin se rindió a tal bombardeó de mensajes.

El fauno desplegó sus encantos, sus mejores palabras que enviaba en ráfagas de viento, en brisa marina, en pequeños tornados multicolores. Y así fue embaucando a la xana, día a día.

Una mañana, cuando el sol más calentaba y la xana se bañaba, le pidió un pedacito de su alma. Esta lo pensó un tiempo y al fin se decidió. En una tela bordada de mariposas, le envió un trocito pequeño de su alma. El la recibió emocionado y, al punto, se la metió en la boca. Lloraron sus ojos, volaron sus pies, su piel resplandeció y el mundo adquirió un brillo cegador. Esta vez su viaje astral se prolongó durante días, el placer inmenso le conecto directamente con las estrellas sintiéndo su familiaridad en las venas.

Su hambre se aceleró y procuró convencer a su amada de que le enviara otro pedazo más. Esta al fin lo hizo tras escuchar su melodía de versos griegos, y sus cuentos de flauta y viento. Volvió el fauno a experimentar un encuentro con los dioses, en la profundidad del universo. Retornó a demandar más y más. La xana poseyendo media alma, decidió no entregar más de sí misma. Quería conocer mejor al que era objeto de sus sueños, al que estaba en cada escena de sus telas.

El fauno, de vez en cuando, volvía a cazar almas de hadas, su hambre no conocía límites, aunque regresaba a la laguna cada atardecer para visitar a su amada de la otra orilla.

Un día en el que el fauno no estaba apostado en su ribera, la xana decidió cruzar la extensa laguna a lomos de un dragón de agua. Llegó emocionada y, masticando hierbas que la hacían invisible, se adentró en los terrenos del fauno. Encontró su casa, pero no era blanca como él le había dicho, si no negra y apestosa. En las paredes vio grabados terroríficos de muchas almas sufrientes. Se negó a creer que el fauno viviera en semejante tugurio.

Salió a buscarle. Le halló en plena caza. Una vieja anjana se había acercado a él prendada de su flauta. De inmediato el fauno le inoculó ponzoña verde para provocar su muerte. La xana vio salir el alma de aquella vieja hada temblando todavía en sus labios rojos.  Él la cogió con sus garras, y de un solo bocado la devoró emitiendo ruidos de animal y babeando como un dragón en celo, incluso escupió alguna que otra bocanada de fuego entre el más puro deleite.

La xana salió de su escondite y se hizo visible. Él se volvió para ver las lágrimas de la criatura resbalar por su rostro.

Vicente Viudes (figurín para representar el pleito entre el alma y el cuerpo)

−¡No, no, no! –Gritó atemorizado viendo su esperanza esfumarse en un momento. La xana corrió despavorida hasta la laguna huyendo del fauno. Él la siguió pidiendo perdón con chillidos histéricos. La tejedora cruzó la laguna y, alcanzando su orilla en el lomo del ser de agua, se volvió para mirar con sus ojos verdes a aquel que poseía la mitad de su alma. Este intentó meterse en la laguna para seguirla. Los rumores de los monstruos le hicieron desistir. Le envió mensajes con su flauta. Ella le volvió la espalda y le ignoró.

El fauno atronó enfadado. La insultó. La escupió. Sacó las tormentas más horribles, los tornados violentos, mezclando lluvia y granizo y lo lanzó contra la xana. Ella levantó una mano con una tela de raso. Allí chocó la violencia del ataque que salió disparado de vuelta a su origen, dando de lleno al fauno. Cayó este a tierra. Ella hizo una pantalla de agua para no divisar la orilla en la que el fauno se quejaba, y siguió tejiendo sin parar.

Adoptó un pajarillo y los dos jugaron e inventaron mil historias, y fueron felices en su mundo de tela y agua.

El fauno se repuso del contrataque y siguió cazando hadas. Más el sabor que antaño le hacía volar, ahora apenas le saciaba. Llegó un momento en el que no quiso comer. Pidió a los dioses ser devuelto a las estrellas. Un haz de luz, enviado por los dioses, iluminó su grueso cuerpo. Las deidades cósmicas descubrieron sus secretos, su negrura, su veneno… y raudos, retiraron el haz de luz evitando que el fauno trepara por él hasta el éter.

La xana recibió la oferta de los dioses, en forma de foco de sol, para subir y habitar en una constelación. Ella denegó el favor, deseaba otro final junto a su pajarillo adorado. Los dos se plasmaron en una tela que se desplegó en el lago a modo de pantalla. Ahí vivió para siempre, con su mascota, entre palabras, historias, plumas y risas.

El fauno se metió en la laguna hasta las rodillas, y se dejó secar con los ojos fijos en la xana que fuera su obsesión. Se volvió piedra para estar próximo a ella. El agua, encargada de conectarles, lamía ora la tela, ora la estatua, en un infinito baile de murmullos y caricias.

Dicen los que se bañan en las aguas de la laguna, que se oye una dulce música en las tardes de tormenta, una melodía de flauta que canta con voz de agua: Hilo de oro, hilo de plata, mis dedos tejen la luna y la escarcha…

Los humanos nunca lograrán separar lo que los dioses unieron en las estrellas. (Teresa Echeverría febrero 2021)

No olvidéis leer

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Poemas para un recién nacido

Poemas para un recién nacido

PARA JON (Teresa Echeverría 2021)

Mamá, mi sol,

color de cielo en tus ojos,

calor de hoguera en invierno,

cuna de brazos y abrazos

de amor, pétalo rosado.

Mamá, mi luz

luna amarilla de verano

rio de leche, de nieve

caricia sin fin, leve

amor eterno, azul.

Mamá, comparto tu alma,

por siempre tú y yo.

Mother Janne nursing her baby (1907) Mary Stevenson Cassat.

ABRIL (Juan Ramón Jiménez)

El chamariz en el chopo.
-¿Y qué más?
El chopo en el cielo azul.¿Y qué más?
El cielo azul en el agua.

¿Y qué más?
El agua en la hojita nueva.

¿Y qué más?
La hojita nueva en la rosa.

¿Y qué más?
La rosa en mi corazón.

¿Y qué más?
¡Mi corazón en el tuyo!

Maternidad, Pablo Picasso 1904-5

APEGADO A MÍ (Gabriela Mistral)

Velloncito de mi carne

que en mis entrañas tejí,

velloncito tembloroso,

¡duérmete pegado a mí!

La perdiz duerme en el trigo

escuchándola latir.

No te turbe por aliento,

¡duermete pegado a mí!

Yo que todo lo he perdido

ahora tiemblo hasta al dormir.

No resbales de mi pecho,

¡duérmete pegado a mí!

Madre, de Kuzma Petrov-Vozkin 1913

MI NIÑO SE VA A DORMIR (Rafael Alberti)

Mi niño se va a dormir
con los ojitos cerrados,
como duermen los jilgueros
encima de los tejados.
La voz de este niño mío
es la voz que yo más quiero,
parece de campanita
hecha a mano de platero.
Arrorró, la Virgen.
Arrorró, José.
Y los angelitos,
arrorró, también.

Maternidad, Henri Lebasque, 1905

VERSOS DE LA MADRE (Gloria Fuertes)


Cierra los ojitos, mi niño de nieve.

Si tú no los cierras, el sueño no viene.

Pájaros dormidos

-el viento les mece-.

Con sueño,

tu sueño sobre ti se extiende…

Arriba, en las nubes,

las estrellas duermen;

y abajo, en el mar,

ya sueñan los peces. …

Mi niño travieso,

mi niño no duerme.

Ángel de su guarda,

dime lo que tiene.

Que venga la luna que a la estrella mece,

que este niño tuyo lucero parece.

Maternidad, Tamara Lempicka, 1928

Adornar de primavera nuestra puerta

Adornar de primavera nuestra puerta

Sencillo y precioso adorno para nuestra puerta

Es muy sencillo de realizar, los materiales necesarios son: un palo, el que encontréis por algún parque o jardín, una cuerda o cienta para audar en el palo, y elementos para decorar, en este caso flores de tela compradas en un bazar al igual que los pajaritos. Silicona caliente o fría o cualquier del que dispongaís, es más rapido con la pistola de silicona. El pequeño nido lo he realizado con cuerda, la he ido enrollando y pegando con cola blanca ayudada de unas pinzas pequeñas. Los huevos están modelados con arcilla de secado rápido. (Los adornos son opcionales, le podéis poner lo que os apetezca que esté relacionado con la primavera: flores, mariposas, pájaros, insectos, etc.)

Si te gusta hacer las flores tú misma/mismo para entretener a los “peques”, os dejo este tutorial para realizarlas, quedan preciosas.

Si también os animáis a realizar los pajaritos en papel, os dejo el siguiente enlace:

preciosos pajaritos de papel

Otro adorno que podéis realizar con cartones, es el de una ventana con poyete y una cesta de flores. Os dejo mi versión para que os hagáis una idea.

Los materiales: cartones para reciclar, adornos para pegar (en este caso mariposa, llave y corazones de foami), una cestita, esponja para pinchar flores, alfileres y flores de tela para decorar. La cesta de mimbre se puede sustituir por una realizada en papel y las flores, si os apetece, las haceís vosotros/as mismos/as. Pintura acrílica o la que tengáis en dos colores, fondo negro y a pincel seco darle toques con azul metalizado, oro, plata o blanco perla, según vuestro gusto. El pegamento utilizado es cola blanca y pegamento instantáneo para pegar la cesta y que quede bien sujeta.

Os dejo un tutorial para realizar una cesta de papel que es muy sencilla.

Estaas manualidades son una buena idea para realizarlas con niños, les encantará y podrán ver su resultado colgado en la puerta durante muchos meses.

Disfrutad de la primavera, dejad que el color y las buenas vibraciones lo inunden todo.

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Yo, Claudio – Robert Graves

Yo, Claudio – Robert Graves

Rober Graves: (1895 – 1985)

Poeta, ensayista y novelista. En sus obras de corte histórico, como esta que tenemos hoy aquí, mezcló la ironía, el intelecto y el clasicismo. Ocupó diversas cátedras en distintas universidades y fue candidaato al Nobel. En 1929 se estableció en Mallorca dedicándose a la prosa, y a sus muy adoradas civilizaciones antiguas. Escribió alrededor de unos 140 títulos. Allí murió en su Mediterráneo lleno de epopeyas antiguas.

Yo, Claudio.-

Supuesta “autobiografía” de Claudio, singular emperador romano predestinado a serlo a pesar de que sus deseos fueran por otros derroteros. Graves dibuja con crudeza un espeluznante retrato sobre la depravación, las sangrientas purgas y las intrigas cainitas llevadas hasta sus últimas consecuencias durante los reinados de Augusto y Tiberio. Pero “Yo, Claudio” es también Calígula y su etapa sádica, Mesalina, Livia y, cómo no, Roma, un decorado único para esta trama argumental apasionante que se llevó a la pequeña pantalla con rotundo éxito, tras la que Yo, Claudio se convirtió en la obra más conocida de Robert Graves y todo un clásico de la novela histórica a nivel internacional.

Las costumbres romanas se van desgranando con toda crudeza entre bacanales, orgías y fiestas dedicadas a los dioses.

Para pagar los favores sexuales de las prostitutas se usaban las Sprintia o Sprintiae, fichas de bronce que tienen representada una postura sexual explícita, ya que estaba prohibido usar monedas con la efigie del emperador para tal fin.

Banquete romano, 1875 – de Roberto Bompiani.- La gula, predominante en los banquetes que se celebraban, en los que los comensales iban a vomitar el contenido de sus estómagos para seguir comiendo sin límite.

Juegos florales.- Se celebraban del 28 de abril al 3 de mayo en honor a la diosa Flora.

En esta pintura de Roberto Bompiani vemos la indumentaria de este emperador, considerado en algunos casos un dios viviente.

Resumiendo, la novela de Graves, nos lleva de la mano a un mundo sorprendete y lleno de intrigas. Muy amena. Un título clásico que nos os defraudará.

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