CARTA A MI VECINA DEL TERCERO

retrato_52515

Madrid, 17 de febrero de 2014

 

Querida vecina del tercero:

Me atrevo a dejarte esta misiva de gratitud infinita, que será la última por cierto. Te prometo que a partir de hoy, me comportaré como si fuera un extraño, una de las caras anónimas con las que te cruces en la escalera, ni más ni menos.

Todavía siguen vivos en mi memoria, seguro que en la tuya también, los ímprobos esfuerzos que realicé en el pasado, para llegar de alguna manera a tu corazón:

Los primeros, se materializaron en docenas de cajas de bombones, que rechazaste sistemáticamente porque seguías una dieta sin calorías, para quitarte algún kilillo de más que parecía sobrarte. Agotada esta “dulce” veta pasé al tema floral en sus diferentes formas y colores, pero los envíos de rosas, margaritas, tulipanes, orquídeas y amapolas, fueron inmediatamente devueltos pues te hacían estornudar. Tras este nuevo fracaso, me informé convenientemente de tus preferencias sobre animales domésticos. Tu mejor amiga, la que te visita tan asiduamente, me sacó de dudas, no sin antes haberse zampado dos meriendas a mi costa, en la que creí averiguar el secreto de tus gustos. Me refiero al camaleón, ése que tiraste por la ventana de la cocina, y que ahora convive conmigo. Más tarde, en el colmo de la desesperación y venciendo mi gran timidez, me decidí a llamarte por teléfono. Por supuesto tu no contestaste ni una sola vez, como tampoco lo hiciste a los mensajes dirigidos a tu móvil y a tu correo electrónico, que dicho sea de paso, me costó conseguir cerca de quince días y cien euros. Por último me decidí por intentarlo con música. Tras la ducha que recibieron los del mariachi, y habiéndome salido las canciones a precio de oro, decidí abandonar y renunciar al sueño de tenerte.

db24c3bb1220aace207e843e1f9950d8FotosdeRamosdeFloresparaelDadeSanValentin61mariachi

Nunca crucé una sola palabra contigo, no me atrevía. Una mujer con tu genio me producía atracción y pavor al mismo tiempo.

He de decir que aunque mi pasión por ti me salió carísima y que he cogido cinco kilos por comer los bombones que rechazaste, también me permitió conocer a la persona más buena y cariñosa que puedas imaginar.

Esta misiva es para darte las gracias de todo corazón porque sin ti, no hubiera sido posible encontrar a la mujer de mi vida. La conocí en la tienda de flores, es la dependienta, y desde el primer momento me aconsejó como una verdadera amiga. Mis múltiples fracasos no hicieron otra cosa que estrechar esos lazos que habían comenzado de una forma tan casual.

Ahora no concibo la vida sin su presencia. Sus ojos están llenos de luz e inocencia. Es bella por dentro y por fuera. Me reflejo en su mirada y hago brotar su risa con mis palabras. Ella es el otro trozo que faltaba para sentirme completo. Acabamos de emprender un nuevo camino de cariño y aventura. No sabemos donde nos llevará pero no nos importa con tal de estar juntos.

camaleon

Me despido ya con esta última frase de puro reconocimiento: “Mi camaleón y yo te estaremos siempre eternamente agradecidos”.

                                                                   Tu vecino del quinto

Anuncios

6 comments

  1. Jajaja, me ha encantado!. Que tenaz el caballero, y educado además, yo creo que quedan pocos como él. Una carta de amor inusual. Muy bonita.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s